La coestima ha de estar presente de manera constante en todo el proceso administrativo de una empresa, antes, durante y después de la contratación, debido a que tanto el motivo como la expectativa suelen variar en el individuo, como se comentó anteriormente.
Durante el periodo de captación del talento deben escudriñarse de manera suficiente todos los motivos, propósitos y expectativas que posee el candidato, y a la vez ha manifestársele de manera inequívoca aquellos que tiene la organización, esto debe ser registrado y archivado como parte del expediente del personal y revisado con la periodicidad que establezca la empresa a fin de establecer sus variaciones o darlas a conocer.
Así mismo, y sobre la base de las expectativas, habrán de establecerse los planes mantener motivado del empleado a través del alcance de las mismas o a su reorientación.
Por todo lo anterior puede decirse que la coestima es también el nombre que recibe la gerencia de las expectativas del personal que conforma una empresa y por ende, al ser un proceso administrativo sus resultados deben estar orientados a la obtención de utilidades, representadas en este caso por el incremento de la motivación y los beneficios relacionados con ella.
Mientras las empresas sólo se dediquen a motivar a sus empleados a través de mecanismos aislados que no se relacionen con las expectativas que estos poseen difícilmente podrán alcanzarla a plenitud, así como tampoco los empleados lograran mantenerse motivados si se empeñan en alimentar expectativas ajenas a las que la organización tiene con ellos, por lo tanto la responsabilidad de hacer uso de la coestima como herramienta motivacional recae en ambas partes por igual.
vía| Félix Socorro
miércoles, 8 de octubre de 2008
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